lunes, 27 de marzo de 2017

el poema de berceo

Un hombre apuesto, de cabellos rubios como los rayos del sol con ojos del color de la tierra en verano.
unas pecas puestas con irregularidad por cada centímetro de su suave y pálida piel, con gran altura y gran espalda fornida de cargar a sus espaldas la leña cortadas de los pinos más altos de la montaña.

Un dia soleado bajó al pueblo para vender la leña  cortada del día anterior,cuando terminó de vender toda la leña vio un puesto de baratijas religiosas como anillos de la virgen, mantillas de la iglesia bordadas a mano…
el hombre cogió su cesta donde posteriormente había guardado la leña y robó todo lo que se le puso por delante de aquel puestecillo de una mujer indefensa.

cuando  iba caminando por los senderos de su casa se le apareció la virgen a lo lejos de aquellos senderos el hombre asombrado se arrodillo al presenciar su aparición ella le dijo que porque ha hecho semejante cosa que no sería bien recibido en el reino de los cielos,
el arrepentido de los hechos, fue raudo a la casa de aquella mujer que se encontraba en sus aposentos llorando desconsolada por la desaparición de aquellos elementos ,el hombre  entró a aquella casa y se disculpó por todo lo causado, le devolvió aquellos objetos ella sorprendida y agradecida le dijo. -gracias buen hombre por devolver todo aquello que no te pertenecía el hombre con la conciencia tranquila se fue

este no volvió a hacer actos impuros y siempre creyó en la virgen y su poder.